Hoy, como cada día, he salido de clase y en la calle hacía un frío de tres pared de narices. La gente paseaba por la Plaza Mayor con aires navideños, observando los puestos y haciéndose fotos. Parecen felices.
Yo sigo solo. Me siento raro. Hoy se supone que iba a ver a la persona que me gustaba, pero no apareció. Otro día más sin verla.
Me monto en el coche para ir a casa de mi abuela, y cuando llego a la M-30 miro al cielo. Esta gris. Hay niebla. No se veía ni las copas de los árboles. Adoro la niebla. Me hace sentir aislado del mundo por un momento y me siento a gusto. Me olvido de lo mal que va el país, y ya no solo el país, sino el mundo entero. Lleno de injusticias y demás cosas que no vienen al caso.
Mirando al infinito cielo lleno de niebla me pregunto: "¿estará ella mirando al cielo también?". Esas típicas preguntas que haces cuando te empiezas a sentir nostálgico, que haría yo sin ellas...
Ahora mismo sigo mirando a la calle por mi ventana. Es difícil distinguir a la gente con esta niebla tan espesa, pero me gusta. Escuchando AC/DC me siento aún mejor. Pero me falta ella, no hay nada que me haga mas feliz que estar a su lado.
Me queda media hora de día. Seguiré mirando por la ventana a esta maravillosa niebla.
No se como va a empezar mí día de mañana, pero espero que también la niebla cubra Madrid como ha hecho hoy y me mantenga un poco más alegre.
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